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Cuando una preocupación persistente y que no se ajusta a la realidad se convierte en parte de las reacciones de una persona ante la mayoría de las situaciones, esta persona podría estar sufriendo un trastorno de ansiedad generalizada (TAG). Las personas que sufren TAG están afectadas por una ansiedad excesiva, que no se ajusta a la realidad y se preocupan cuando han de enfrentarse a las vicisitudes de la vida. Por ejemplo, pueden preocuparse constantemente sobre temas financieros, pese a que tienen una cuenta bancaria 'saneada' y sin deudas importantes. Los pacientes que sufren TAG suelen sentirse 'flojos', dicen tener 'los nervios de punta' y que a veces 'se quedan en blanco' debido a la tensión que sienten.
Los síntomas psicológicos del TAG son: preocupación crónica y exagerada, agitación, tensión e irritabilidad, aparentemente sin causa alguna, o más intensas de lo que sería razonable en esa situación en particular. La gente que padece TAG también puede tener problemas de concentración y dificultades para conciliar el sueño o para seguir durmiendo. Además de estos síntomas psicológicos, con frecuencia suelen aparecer indicios físicos, como temblores, dolor de cabeza, mareos, agitación, tensión muscular, dolores o molestias, molestias abdominales y sudoración.

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La ansiedad realista, como las preocupaciones financieras tras perder un trabajo, no es un signo de que se padezca TAG. La principal característica del TAG es una preocupación persistente que no se corresponde con una reacción razonable frente a una situación determinada, y no está relacionada con ningún otro trastorno de ansiedad. La preocupación crónica y excesiva sobre acontecimientos que probablemente no ocurran, son motivo de inquietud. Además, la ansiedad de aquellas personas que padecen TAG es difícil de controlar, y causa complicaciones notables en el trabajo diario y el ámbito social.
La mayoría de los que padecen TAG afirman que han sentido ansiedad toda su vida y, a menudo, los primeros trastornos se detectan en la infancia o en la adolescencia. Sin embargo, no es infrecuente que los trastornos comiencen en personas ya adultas.
En opinión de los expertos, el TAG está probablemente causado por una combinación de factores biológicos y de circunstancias vitales. Muchas de las personas que padecen TAG también experimentan otros trastornos médicos, como
depresión
y/o
pánico, que al parecer implican cambios en los procesos químicos cerebrales, en particular anomalías en los niveles de la serotonina.
La ansiedad es uno de trastornos mentales con mayores posibilidades de ser tratados. Entre los tratamientos eficaces se incluye la terapia cognitiva-conductual y las técnicas de relajación. En algunos casos también puede precisarse el empleo de fármacos.
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Ataques de pánico
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