Contacto Mapa de la web Glosario Ayuda
Inicio Entrar Entrar
 
Nosotros suscribimos los principios del código HONcode. Verifícalo aquí Nosotros suscribimos los principios del código HONcode
Compruébalo aquí
 | 
 | 
 | 
 | 
 | 
 | 
síntomas

El autismo se define por un deterioro grave y continuo en tres áreas de desarrollo:

Habilidades de interacción social

Habilidades de comunicación verbal y no verbal

Patrones de comportamiento, intereses y actividades

A la hora de diagnosticar el autismo, los especialistas buscan una serie de síntomas en cada una de estas áreas. Los síntomas de estas áreas de desarrollo pueden variar en gran medida y hacerlo según la edad del niño.


Aparición del autismo

El DSM es un estándar de clasificación de trastornos mentales desarrollado y publicado por la American Psychiatric Association (Asociación estadounidense de psiquiatría) que se emplea para clasificar el autismo. Conforme a la definición de los criterios DSM, la aparición del autismo tiene lugar antes de los tres años de edad. Conlleva un desempeño anormal en al menos uno de los tres criterios siguientes: interacción social, lenguaje o juego imaginativo.

Durante la primera infancia tardía, los padres o cuidadores suelen comenzar a notar signos de indiferencia o incluso de aversión en el niño al demostrarle cariño o acariciarlo. También es frecuente que observen síntomas como: inexistencia de contacto visual, respuesta facial o sonrisas sociales, y que noten que su hijo no responde a su voz o a la de sus hermanos.

Los primeros signos claros de anormalidad se hacen obvios cuando el desarrollo del discurso es inexistente o está muy retrasado. A medida que los niños crecen, estas habilidades no parecen progresar. No dicen palabras ni formulan frases. Es frecuente que parezcan reservados, retraídos y aislados. Prefieren estar solos y suelen presentar comportamientos repetitivos y autoestimulatorios, por ejemplo se mecen o se golpean la cabeza. Cuando llegan a los dos o tres años, resulta obvio que algo grave ocurre. Con el tiempo, a medida que los síntomas de autismo se hacen más patentes, el niño no desarrolla habilidades verbales y comunicativas normales.

Interacción social

Un signo precoz de autismo es el deterioro de la interacción social, que se mantiene aun durante la vida adulta. Los niños con autismo pueden ser cariñosos, pero en sus propios términos y sin la alegría esperada y las respuestas que se observan en los niños de la misma edad con desarrollo normal.

Los niños autistas parecen carecer de la capacidad de establecer lazos con otros y prefieren las actividades solitarias. Aquéllos con formas más leves de autismo interactúan socialmente, pero estas interacciones carecen de calor y sensibilidad hacia los sentimientos y necesidades ajenos. En casos graves, los niños pueden parecer totalmente retraídos o sus interacciones limitadas pueden parecer mecánicas.

La ausencia de habilidades sociales o la deficiencia de éstas puede cambiar con el tiempo en línea con el nivel de desarrollo del niño, como se puede observar a continuación:

Infancia

  • Indiferencia o aversión al afecto o al contacto físico, p.ej. caricias con padres y hermanos
  • Inexistencia de contacto visual, respuesta facial o sonrisas sociales
  • Falta de respuesta a la voz de los padres

Infancia temprana

  • Imitación de acciones limitada o inexistente (p.ej. aplaudir)
  • No enseña ni señala juguetes u otros objetos de interés
  • Reconocimiento o respuesta mínimos a la felicidad o infelicidad ajenas
  • Apariencia de estar en su propio mundo o preferencia por las actividades solitarias
  • Incapacidad para iniciar juegos simples con los demás o de participar en juegos sociales
  • Relaciones extrañas con adultos (p.ej. demostrar demasiado apego o ignorar)

Infancia tardía

  • Incapacidad de unirse a los juegos de otros niños o intentos inadecuados de unirse al juego (puede manifestarse como comportamiento agresivo o molesto)
  • Incomprensión de las normas del aula (p.ej. críticas al profesor, negativa a cooperar en las actividades de la clase, incapacidad de apreciar o seguir el estilo actual del discurso, código de vestir o intereses)
  • Se abruma fácilmente por la estimulación social y otras
  • Relación anormal con adultos (demasiado intensa o ninguna en absoluto)


Comunicación

La incapacidad de un niño para desarrollar el lenguaje suele ser el primer signo que impulsa a los padres a buscar ayuda médica. El deterioro de la comunicación afecta a las habilidades verbales y a las no verbales. Puede abarcar desde una ausencia total de discurso verbal hasta un uso de los patrones del discurso y el lenguaje totalmente personal. Aunque el niño desarrolle un lenguaje y un discurso gramaticalmente correctos, es posible que no sea capaz de mantener una conversación con sentido. La comunicación suele consistir en una charla incesante a otras personas acerca de un tema preferido, aunque el otro intente participar en la conversación o ponerle punto final.

La comprensión del lenguaje suele retrasarse, y la mayoría de los niños con autismo severo no puede entender una pregunta simple. Tampoco comprenden ni dominan el uso social del lenguaje. No son capaces de integrar gestos en la conversación, de entender el humor o el significado implícito de una conversación. Al igual que las habilidades sociales, el deterioro del lenguaje y la comunicación tiene distintas manifestaciones durante las distintas fases de la infancia.

Infancia

  • Inexistencia de balbuceos, señales con el dedo u otros gestos a los 12 meses
  • Incapacidad de decir palabras sueltas a los 18 meses
  • Ningún patrón espontáneo de dos palabras a los 24 meses
  • Pérdida del vocabulario adquirido anteriormente (se denomina involución)

Infancia temprana

  • Deterioro del desarrollo del lenguaje, especialmente de la comprensión
  • Uso poco común del lenguaje
  • Repetición de palabras o frases en lugar de usar un lenguaje normal sensible, lo que también se conoce como ecolalia
  • Mala respuesta a su nombre
  • Ausencia de respuesta a indicaciones verbales; al principio los padres pueden pensar que el niño tiene problemas auditivos o que es sordo
  • Comunicación no verbal deficiente (p.ej. no señala y tiene dificultad para seguir un punto, no emite sonrisas sociales, no comparte la alegría ni responde a las sonrisas de los demás)

Infancia tardía

  • Desarrollo anormal del lenguaje, que incluye mutismo y anomalías de acento, tono y ritmo del discurso para expresar distintos significados de las palabras
  • Ecolalia persistente
  • Uso incorrecto de los pronombres (p.ej. se refiere a sí mismo como "tú", "él" o "ella" con más de tres años)
  • Vocabulario inusual para la edad o grupo social
  • Uso limitado del lenguaje o la comunicación o tendencia a hablar libremente e incesantemente acerca de unos cuantos temas únicamente


Comportamiento, intereses y actividades

La mayoría de los niños con autismo se empeña en mantener rutinas muy concretas y tiende a mostrar considerables signos de angustia si éstas se interrumpen o se modifican. Sus intereses tienden a ser limitados y suelen mostrarse preocupados por un interés o actividad concreto. Un ejemplo de este comportamiento es la alineación repetitiva de un número exacto de juguetes siempre de la misma manera en lugar de jugar con ellos. Otro ejemplo es la memorización de fechas y números de teléfono que luego se repiten a sí mismos sin descanso.

Es muy frecuente que un niño sienta fascinación por un objeto, juguete, herramienta o incluso parte del cuerpo concreto. Algunos niños tienen un palo, un trozo de tela, una taza, un juguete preferido que llevan siempre con ellos o que agarran. Si se les intenta quitar, se les provoca angustia y, en algunos casos, da lugar a un comportamiento muy agitado o agresivo.

Los niños autistas suelen encajar en patrones de movimientos repetitivos y sin objeto de manos, cuerpo o cabeza. Ejemplos de estos movimientos son: agitar las manos, golpearse la cabeza, mecerse y balancearse. También se observan con cierta frecuencia anormalidades en la postura, como caminar de puntillas y adoptar posturas corporales extrañas.

Muchos niños con autismo también tienden a tocarse continuamente diferentes partes del cuerpo, p.ej. colocan las manos sobre la cabeza o se la golpean con ambas manos. En casos graves, el niño llega a autoagredirse de forma repetida y muchos tienen que llevar prendas protectoras. Algunos niños también presentan signos extremos de comportamiento agresivo y peligroso hacia ellos mismos y los demás.

Aprende más sobre diagnóstico del autismo


Imprimir esta página Enviar a un amigo Volver al inicio de esta página
Normal
0
0

Planifica tu vista al médico

Tratamiento