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El trastorno bipolar tiende a darse en familias, y se cree que en muchos casos es hereditario. Más de las dos terceras partes de las personas con enfermedad maníaco-depresiva tiene al menos un familiar relativamente cercano con dicho trastorno, o con depresión mayor. Esto sugiere que los factores genéticos son importantes, y que es probable que la susceptibilidad a la enfermedad tenga que ver con distintos genes. Sin embargo, no se han identificado de manera concluyente los genes específicos implicados. Una vez conseguido, se espera que será posible mejorar los tratamientos y las estrategias preventivas destinadas al proceso subyacente de la enfermedad.
Facilitación ('kindling')
Es posible que el desarrollo del trastorno bipolar se deba a un proceso de facilitación ('kindling'). Esta idea sugiere que los primeros episodios de la enfermedad se desencadenan por acontecimientos vitales estresantes, pero que cada episodio de la enfermedad provoca cambios en el cerebro que facilita la aparición del siguiente episodio y, finalmente, los episodios se producen espontáneamente. Este proceso se describió por primera vez como una explicación de la epilepsia, y podría explicar porqué ciertos medicamentos para la epilepsia también son eficaces en el tratamiento del trastorno bipolar.
Neurotransmisores
Los neurotransmisores son las moléculas que posibilitan la transmisión de los impulsos nerviosos de un nervio a otro vecino. Dado que se piensa que la transmisión nerviosa defectuosa podría ser una de las causas del trastorno bipolar, es posible que estas moléculas estén implicadas. Entre los ejemplos se incluyen dopamina, serotonina, acetilcolina, GABA y glutamato.
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síntomas del trastorno bipolar
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