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Interrupciones
Existe mala adherencia cuando no se toma la
medicación siguiendo estrictamente la prescripción del facultativo. Casi todas las personas tienen problemas para adherirse o ajustarse a un plan de medicación diario.
Todos sabemos lo duro que puede resultar acordarse de tomar una píldora cada día. Tampoco es infrecuente que no estemos seguros de si la hemos tomado o no. Otras veces uno no tiene ganas de tomar la medicación porque se siente un poco débil o porque experimenta efectos secundarios desagradables. De cuando en cuando, intentamos cambiar la dosis o terminamos tomando una inferior o superior a la correcta accidentalmente.
Cuando alguien ha estado tomando un medicamento durante un tiempo, nota que sus síntomas desaparecen y se siente mucho mejor. Por eso cree que está curado. Después de todo, los síntomas han desaparecido. Desafortunadamente, muchas enfermedades nunca desaparecen del todo y pueden exigir un tratamiento a largo plazo. Para seguir estando bien es importante tomar la medicación con regularidad, según la prescripción del médico.
¿Qué sucede tras un periodo de mala adherencia?
Los individuos con enfermedades mentales tienen que ajustarse al plan de medicación prescrito por el médico. Los estudios demuestran que cuando se deja de tomar la medicación o no se toma tal y como se ha prescrito, el paciente comienza a experimentar efectos negativos. Vuelven a aparecer
síntomas como las alucinaciones o los delirios. Algunos pacientes tienen que volver a ingresar en un hospital para recuperarse.
¿Cómo se puede evitar la mala adherencia?
A la mayoría de las personas le resulta difícil acordarse de tomar pastillas cada día. Un pastillero marcado con los días de la semana puede ayudar a seguir los planes de medicación. Otra excelente forma de recordar es tomar el medicamento con las comidas.
Para muchas personas, las inyecciones constituyen una opción más sencilla que las pastillas. El tratamiento mediante inyecciones consiste en dos inyecciones semanales o mensuales administradas por el médico. Una inyección acaba con la angustia de tener que acordarse de las píldoras todos los días.
Una encuesta realizada a pacientes tratados con inyecciones ha evidenciado que la mayoría las prefiere a las pastillas. La razón principal es que las inyecciones acaban con la preocupación por acordarse y por saltarse dosis. Además, muchos consideran que el efecto de las inyecciones es mejor que el de las píldoras. También les resulta de ayuda visitar a su médico o enfermero con regularidad para hablar sobre su estado.
Aprende más sobre
adherencia terapéutica.
Referencias:
1. Lindström E, Bingefors K. Patient compliance with drug therapy in schizophrenia: economic and clinical issues. Pharmacoeconomics. 2000;18:105-124.
2. Walburn J, Gray R, Gournay K, Quraishi S, David AS. Systematic review of patient and nurse attitudes to depot antipsychotic medication. Br J Psychiatry. 2001;179:300-307.
3. Pereira S, Pinto R. A survey of the attitudes of chronic psychiatric patients living in the community toward their medication. Acta Psychiatr Scand. 1997;95:464-468.
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